EL CONVENIO DE RESPONSABILIDADES COMPARTIDAS

Es un acuerdo elaborado entre el maestro y los estudiantes en conjunto, que define las conductas, tanto uno como de otros, y que contribuye a un ambiente potencializadora de aprendizajes en el aula.

El convenio debe estar basado en principios y valores, tales como la cooperación, la justicia, la equidad, la rectitud de conducta, la honestidad, el respeto y otros, con los cuales están comprometidos tanto el docente como los educandos.

Antes de elaborar el convenio, se debe dialogar sobre el concepto del convenio, para que los estudiantes lo comprendan; se debe asegurar asimismo, que expresen lo que es un principio, un valor, y que puedan dar ejemplos sobre ellos.

Esto es más sencillo, si previamente se ha realizado clases de educación moral, en las que se ha reflexionado sobre experiencias propias y ajenas, y se ha evidenciado la práctica de la cooperación, el espíritu de servicio, así como otros principios y valores.

Una vez cumplidos estos pasos, se procede a la elaboración del convenio, solicitando a los estudiantes que dialoguen en pares o pequeños grupos, pensando en algunas responsabilidades que debe cumplir el profesor y otras que deben cumplir ellos, para que todos se sientan bien en la clase y puedan aprender mutuamente.

El profesor escribe las ideas, ayudando a aclararlas, luego todos comenta las diferentes ideas. De esta manera se pueden mejorar algunas sugerencias, eliminar o agregar otras, procurando que todos estén conformes.

Se redacta el convenio en dos columnas, con una tabla T o en dos carteles, con las responsabilidades de cada uno. El profesor debe tener cuidado que el convenio sea equilibrado, con aproximadamente el mismo número de responsabilidades en cada columna.

Con alumnos que todavía no saben leer, se puede señala las responsabilidades con gráficos o ilustraciones. Para referirse a la puntualidad se puede dibujar un reloj, y para la solidaridad, dos corazones o manos entrelazadas.

Luego es recomendable realizar actividades que ayuden a los educandos a tomar conciencia de lo que implica cada responsabilidad que han adquirido, pudiendo formular ejemplos de acciones que orienten su cumplimiento.

Además de realizar esta actividad, se puede seguir profundizando en la comprensión de las diferentes responsabilidades por medio de diferentes actividades durante el año.

Una vez comprendidas las responsabilidades, se debe realizar una consulta para establecer un sencillo sistema de recompensas y sanciones, para premiar el cumplimiento o castigar la falta de cumplimiento del convenio. Para ello se sugiere realizar simulaciones y sociodramas.
Finalmente, todos firman el convenio y se comprometen a llevarlo a cabo. El convenio debe quedar colocado en la pared, donde todos puedan referirse a él con frecuencia.

EJEMPLO DE UN CONVENIO DE RESPONSABILIDADES COMPARTIDAS ENTRE UN PROFESOR Y LOS ESTUDIANTES
PROFESOR

1. Enseñar con paciencia y cariño
2. Respetar a todos los estudiantes
3. Ser sincero, decir siempre la verdad
4. Ser bueno, amable y feliz
5. Ser puntual
6. Cumplir lo que se promete
7. Ser comprensivo con los estudiantes y sus problemas

ESTUDIANTES

1. Cumplir con sus tareas
2. Querer y respetar a sus compañeros
3. Cuidar el bienestar de todos
4. Participar con respeto y cariño en los trabajos y juegos
5. Ser puntual
6. Cumplir con lo que promete
7. Poner voluntad y entusiasmo para estudiar
8. Cuidar los bienes de la escuela y de sus compañeros

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA: Hernández, J. 1999. Estrategias Educativas para el Aprendizaje Activo. EB - Prodec. Universidad NÜR, Bolivia.